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Bolas de sésamo rellenas de cacahuete

4 raciones · 60 min en total

Masa de arroz glutinoso envuelta en un relleno dulce de cacahuete machacado y coco, rebozada en sésamo y frita despacio hasta que la corteza se hincha, crujiente y hueca por dentro.

Bolas de sésamo rellenas de cacahuete

Ingredientes

Contiene: Cacahuete, Sésamo

Información de alérgenos orientativa — verifícala tú mismo.

Preparación

  1. 1.

    Prepara el relleno de cacahuete — Machaca los cacahuetes en trozos gruesos dentro de una bolsa con el rodillo: una pasta fina se saldría al freír. Mézclalos con el azúcar moreno, el coco, la sal y una cucharada del agua, aprieta con fuerza para formar doce bolas del tamaño de una nuez y refrigera 15 minutos.

  2. 2.

    Amasa la masa de harina de arroz — Disuelve el azúcar blanco en 150 ml de agua muy caliente y viértelo sobre la harina de arroz glutinoso en un bol. Remueve con palillos hasta que puedas tocarla y amasa unos 5 minutos hasta obtener una masa blanda y lisa, con el tacto del lóbulo de la oreja; añade agua de cucharadita en cucharadita si se agrieta.

  3. 3.

    Rellena y cierra las bolas — Divide la masa en doce porciones y aplasta cada una en un disco de unos 8 cm, dejando el centro algo más grueso. Coloca una bola de cacahuete en medio, sube los bordes por encima, sella bien el cierre y rueda entre las palmas hasta alisarla. Cualquier grieta reventará en el aceite caliente.

  4. 4.

    Reboza en semillas de sésamo — Humedécete las manos, moja ligeramente cada bola y ruédala por las semillas de sésamo repartidas en un plato, apretando para que se claven. Vuelve a rodarla entre las palmas para fijarlas o se soltarán en el aceite.

  5. 5.

    Fríe a baja temperatura para ahuecar — Calienta el aceite en una olla honda a 140 °C, no más: por encima la corteza se dora antes de poder expandirse. Introduce seis bolas y fríe unos 8 minutos, presionando cada una con suavidad contra la pared de la olla con una espumadera cada minuto; ese gesto es el que ahueca la corteza.

  6. 6.

    Sube el fuego para dorar — Sube el fuego hasta que el aceite alcance los 175 °C y fríe 2 o 3 minutos más, dándoles la vuelta, hasta que estén bien doradas y se noten sorprendentemente ligeras en la espumadera. Escurre sobre una rejilla y repite con la segunda tanda.

  7. 7.

    Deja templar el relleno — Déjalas reposar 5 minutos antes de comerlas: el relleno sale del aceite hirviendo y líquido. Están mejor templadas, el mismo día, mientras la corteza aún se quiebra al morder.