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Espinacas con Garbanzos

4 raciones · 40 min en total

La tapa morisca de Sevilla: garbanzos y espinacas rehogadas ligados con un majado de pan frito, ajo, comino y pimentón ahumado, avivado con un golpe de vinagre.

Espinacas con Garbanzos

Ingredientes

Contiene: Gluten, Apio, Sulfitos

Información de alérgenos orientativa — verifícala tú mismo.

Preparación

  1. 1.

    Fríe el pan y el ajo — Calienta el aceite de oliva en una sartén ancha y pesada a fuego medio. Fríe el pan hasta que esté bien dorado por las dos caras, unos 2 minutos por lado, y sácalo. Echa los dientes de ajo enteros y fríelos apenas un minuto, hasta que huelan dulces y tomen color rubio, y sácalos también. Retira la sartén del fuego si el ajo amenaza con oscurecerse: el ajo quemado amarga el plato entero.

  2. 2.

    Rehoga y escurre las espinacas — Añade las espinacas a la misma sartén a puñados con un chorrito de agua, removiendo a medida que cada tanda se viene abajo, unos 4 minutos hasta que estén todas pochadas. Vuélcalas en un colador, escúrrelas apretando bien y pícalas en grueso.

  3. 3.

    Maja la picada especiada — Trocea el pan frito en un mortero con el ajo frito, el comino, el pimentón ahumado, la cayena, el vinagre y una buena pizca de sal, y májalo hasta obtener una pasta espesa y arenosa. Aflójala con una cucharada del caldo. Una batidora pequeña hace lo mismo en segundos.

  4. 4.

    Guisa los garbanzos con la majada — Vuelve a poner la sartén a fuego medio, añade los garbanzos escurridos y el resto del caldo, e incorpora la pasta del mortero. Cuece 5 minutos removiendo, hasta que el líquido espese y napa los garbanzos en vez de quedar suelto.

  5. 5.

    Incorpora las espinacas y sazona — Incorpora las espinacas picadas y cocina 3 o 4 minutos más, hasta que la mezcla esté brillante y casi seca. Prueba y ajusta de sal, pimienta negra y unas gotas más de vinagre: debe salir terroso, ahumado y con el punto justo de acidez para que apetezca repetir.

  6. 6.

    Riega con aceite al servir — Sírvelo templado más que hirviendo, en un plato hondo, con un último hilo de aceite de oliva por encima y pan al lado para rebañar.