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Mercimek Köftesi (albóndigas turcas de lentejas rojas)

4 raciones · 60 min en total

Lentejas rojas cocidas hasta deshacerse, amasadas con bulgur fino, pasta de pimiento y hierbas, moldeadas en el puño y servidas frías en hojas de lechuga. Sin fritura.

Mercimek Köftesi (albóndigas turcas de lentejas rojas)

Ingredientes

Contiene: Gluten

Información de alérgenos orientativa — verifícala tú mismo.

Preparación

  1. 1.

    Cuece las lentejas hasta deshacerlas — Pon las lentejas lavadas en un cazo con el agua y llévalas a ebullición. Cuécelas a fuego lento medio tapadas de 20 a 25 minutos, removiendo de vez en cuando y rascando el fondo, hasta que se hayan deshecho en un puré espeso y apenas quede líquido suelto.

  2. 2.

    Deja hinchar el bulgur — Retira el cazo del fuego, incorpora el bulgur fino directamente a las lentejas calientes, tápalo y déjalo reposar 30 minutos. El bulgur absorbe la humedad restante y se hincha, y la mezcla baja a una temperatura que las manos puedan trabajar.

  3. 3.

    Sofríe la cebolla con las pastas — Mientras tanto, poche la cebolla en el aceite de oliva en un cazo pequeño a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, hasta que esté transparente y dulce, sin coger color. Incorpora el tomate concentrado, la pasta de pimiento, el comino y la pimienta de Alepo y sofríe 2 minutos más, hasta que el aceite se tiña de rojo por los bordes.

  4. 4.

    Amasa hasta lograr una masa blanda — Vuelca el sofrito sobre las lentejas, añade la sal y amasa con una mano de 3 a 4 minutos, presionando y plegando, hasta que el color sea uniforme y la masa se sostenga como una pasta blanda. Si la notas seca, mójate la mano y sigue trabajándola.

  5. 5.

    Añade las hierbas y el limón — Incorpora al final, fuera del fuego, las cebolletas, el perejil y el zumo de limón, para que conserven su verde y su frescura. Prueba y rectifica: debe saber salado, ácido y ligeramente ahumado; en frío resultará más suave, así que sazona con generosidad.

  6. 6.

    Moldea con el puño — Aprieta porciones del tamaño de una nuez dentro del puño cerrado para formar pequeños cilindros marcados por la huella de los dedos: ese relieve es justamente la seña de identidad del plato. Refrigera 30 minutos y sirve frío, cada pieza sobre una hoja de lechuga para enrollar y comer con la mano.