Cook and Scale
Şekerpare
4 raciones · 50 min en total
Galletas tiernas de sémola, cada una coronada con una almendra entera, horneadas apenas doradas y luego ahogadas en almíbar frío de limón hasta quedar esponjosas y brillantes.

Ingredientes
- 250 g azúcar blanco
- 2½ dl agua
- 1 tbsp zumo de limón
- 120 g mantequilla, softened
- 60 g azúcar glas
- 1 huevo
- 1 tsp extracto de vainilla
- 150 g sémola
- 150 g harina de trigo
- 1 tsp levadura química
- 1 pinch sal
- 40 g almendras, blanched and left whole
Contiene: Gluten, Leche, Huevo, Frutos de cáscara
Información de alérgenos orientativa — verifícala tú mismo.
Preparación
- 1.
Prepara el almíbar con antelación — Prepara primero el almíbar, porque tiene que estar bien frío. Lleva a ebullición el azúcar, el agua y el zumo de limón en un cazo pequeño y cuece 10 minutos hasta que espese lo justo para napar una cuchara. Retíralo del fuego y déjalo enfriar del todo: galletas ardiendo sobre almíbar frío es todo el secreto del şekerpare.
- 2.
Bate la mantequilla con el azúcar — Calienta el horno a 170 °C con ventilador. Bate la mantequilla en pomada con el azúcar glas durante 3 minutos hasta que blanquee y quede esponjosa, e incorpora el huevo y el extracto de vainilla hasta que esté liso.
- 3.
Incorpora la sémola — Incorpora la sémola, la harina, la levadura química y la sal con una espátula hasta obtener una masa blanda y algo grasa que apenas se sostenga: para en cuanto se una, porque amasar endurece los şekerpare. Déjala reposar 15 minutos para que la sémola se hidrate.
- 4.
Forma las bolas y pon la almendra — Con las manos húmedas, forma 16 bolas del tamaño de una nuez y colócalas bien separadas en una bandeja con papel de hornear: se extienden. Aplasta cada una ligeramente con dos dedos y hunde una almendra pelada entera en el centro.
- 5.
Hornea hasta dorar apenas — Hornea de 22 a 25 minutos, hasta un dorado claro uniforme con los bordes algo más oscuros. Deben seguir blandos al tacto: si se tuestan de verdad, rechazarán el almíbar.
- 6.
Baña con el almíbar frío — En cuanto la bandeja salga del horno, reparte el almíbar frío sobre las galletas calientes con un cucharón. Parecerán ahogadas, y así debe ser. Déjalas al menos una hora, regándolas una o dos veces con el almíbar que quede en la bandeja, hasta que todas lo hayan bebido y estén esponjosas. Sirve a temperatura ambiente.