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Simit (roscas turcas de sésamo)

4 raciones · 125 min en total

Roscas de pan trenzadas, bañadas en agua dulce de melaza y rebozadas en una capa densa de sésamo, horneadas hasta un castaño intenso. El pan callejero de Turquía.

Simit (roscas turcas de sésamo)

Ingredientes

Contiene: Gluten, Sésamo

Información de alérgenos orientativa — verifícala tú mismo.

Preparación

  1. 1.

    Activa la levadura — Disuelve la levadura y el azúcar en 250 ml del agua tibia y deja reposar 10 minutos, hasta que se forme una capa de espuma en la superficie. Si no ocurre nada, la levadura está muerta y ningún amasado salvará la masa.

  2. 2.

    Amasa una masa firme — Mezcla la harina y la sal en un bol grande, vierte el agua con levadura y el aceite de oliva y reúnelo todo en una masa basta. Vuélcala sobre la encimera y amasa de 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa, prieta y recupere la forma al presionarla: la masa de simit es bastante más firme que la de pizza.

  3. 3.

    Deja levar la masa — Devuelve la masa a un bol ligeramente engrasado, tápala y déjala levar en un sitio templado alrededor de una hora, hasta que doble su volumen y se abombe por arriba.

  4. 4.

    Trenza los aros — Desgasifica la masa y divídela en 4 porciones iguales. Estira cada una en un cordón de unos 60 cm, dóblalo por la mitad, retuerce con fuerza los dos cabos uno sobre otro y luego une los extremos y pellízcalos bien para cerrar la rosca.

  5. 5.

    Baña en melaza y sésamo — Disuelve la melaza en los 150 ml de agua tibia restantes en un plato hondo y extiende el sésamo en una capa gruesa en otro. Moja cada rosca en el agua de melaza, deja que escurra un segundo y presiona bien ambas caras sobre el sésamo hasta lograr una cobertura densa y pareja.

  6. 6.

    Reposa antes de hornear — Coloca las roscas bien separadas en dos bandejas forradas y déjalas reposar 15 minutos mientras el horno alcanza los 220 °C. Se hincharán un poco, pero no deben volver a doblar.

  7. 7.

    Hornea hasta dorar bien — Hornea de 18 a 20 minutos, hasta que estén de un castaño intenso por todas partes y suenen huecas al golpear la base. Déjalas templar en una rejilla solo unos minutos: el simit está en su mejor momento caliente, mientras la corteza cruje y la miga sigue bien elástica.